Las nuevas formas de pago, rumbo a una sociedad sin efectivo

Las nuevas formas de pago, rumbo a una sociedad sin efectivo

Cada día es más común la aceptación de tecnologías como sistemas de pago automáticos sin contacto, que están ayudando a agilizar las transacciones en los negocios, incluyendo, por supuesto los centros comerciales y las tiendas de retail.

Sin embargo y a pesar de los cientos de beneficios esta tendencia, cada vez existen mayores preocupaciones por parte de un número importante de consumidores, para quienes el dinero físico es todavía una parte importante de sus vidas.

Por ejemplo, según la consultora PWC, el efectivo es el medio de pago masivo y en muchos países, es casi el único canal de pago: en Perú, alcanza el 99% de las transacciones; en Colombia el 98% y en México alcanza el 96%.

Pero también tenemos la otra cara de la moneda donde países como China, el 90% de su población utiliza el smartphone u otro dispositivo para hacer sus pagos.

En Suecia, por ejemplo, varias tiendas y restaurantes ya no aceptan dinero en efectivo, y si bien el país es considerado como un líder global en esta materia, existen serias inquietudes en algunos ciudadanos, quienes ven amenazadas sus finanzas personales, y hasta su independencia y autonomía en materia económica, por este fenómeno.

En una encuesta realizada por UniversalPay, el 80% de los consumidores creen que el pago con el móvil será el medio más utilizado en los dos próximos años. Este porcentaje todavía es más alto si tomamos los datos ofrecidos por los comercios:

El 40% de ellos cree que el pago con el móvil será el más utilizado en 2020.

El 60% restante cree que lo hará dentro de cinco años.

Si esta tendencia sigue dentro de poco las nuevas tecnologías está dejando el efectivo en un segundo plano.

Desafíos para una sociedad sin efectivo

Débil seguridad y privacidad financiera

Debido al aumento considerable de organizaciones delincuenciales y/o terroristas de carácter cibernético en los últimos años, muchas de estas soluciones no monetarias han quedado más expuestas que antes; lo que tiene preocupados a los consumidores, quienes consideran que el pago en efectivo sigue siendo más anónimo.

¿Y si no funcionan?

Otra preocupación que no solo aqueja a los consumidores sino a los comerciantes en general, es qué hacer en caso de que los sistemas y/o plataformas de pago automático no funcionen, por fallas técnicas o desastres naturales, no hay un plan de contingencia que garantice la compra de víveres.

Sin control en los gastos

Una de las ventajas del dinero en efectivo, es que permite a las personas tener un mayor control sobre su presupuesto y también sobre sus ingresos y egresos, ya que cuando el dinero sale físicamente de la mano como parte de una transacción, éste tiende a quedar registrado en la memoria del consumidor de forma mucho más clara y permanente que cuando se paga con una tarjeta u otro medio electrónico. 

Resistencia al cambio

Sin duda las generaciones que están más abiertas a este tipo de cambios son los Millennials y la generación Z, sin embargo, las demás generaciones tienen resistencia al cambio, para ellos es más seguro y práctico hacer sus compras en efectivo.

El dinero en efectivo brinda a las personas una sensación de comodidad y seguridad que difícilmente puede igualarse con otras alternativas.

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